Blog de carácter "absolutamente personal", así que lo que aquí publico no tiene que coincidir con la opinión de las empresas para las que trabajo o con las que colaboro

lunes, 20 de diciembre de 2010

Grandes cosas que ocurrieron en 2010 y afectaron de forma irremediable nuestra cada vez más compleja "Vida Digital"

Por lo general me gusta ser crítico con lo que ya ha ocurrido y entusiasta con lo que parece nos puede deparar el futuro, así que permíteme un tono algo irónico cuando los hechos lo permitan.

La Vida Digital es todo eso que nos ocurre cuando creamos o consumimos bits, eso que  cada vez se va extendiendo a más áreas de nuestro llamado existir “real” (aunque con bastante probabilidad cada vez habrá más confusión entre el ámbito virtual y el llamado físico, o que se lo pregunten a los ciudadanos de EEUU que ya dedican tanto tiempo a Internet como a la Televisión).

En este año hemos visto consolidarse una tendencia: lo próximo en dar ese gran salto que supone el paso de la economía de los átomos a la economía de los bits van a ser los libros (ya que todo apunta que van a pasar a ser digitalizados de forma masiva, gracias a que el parque de lectores electrónicos se está multiplicando rápidamente), pero también habría que destacar otros asuntos:

Las Nubes pasaron a ser “ese lugar en el que todo se puede”

El Cloud Computing está sin duda en la cima del “Peak of Inflated Expectation”, en el vocabulario del Hype Cycle de Gartner (y dónde puedes estar de 2 a 5 años). Se trata de esa zona en la que el entusiasmo hace que las previsiones de negocio cambien de forma exponencial casi cada semana, que todas las conferencias tengan que llevar o hacer mención en su título a ese término, que haya cientos de artículos en las revistas del sector con sesudos análisis de los pros y los contras. Que las empresas, buscando afianzar su propuesta, adquieran a otras empresa más pequeñas (bueno, y no tan pequeñas) que dispongan de tecnología que puedan otorgarles un valor diferencial ¡¡convirtiéndose esto en la manera más rápida de hacer I+D en nuestros días!!, y eso sí,  a costa de sacar dinero del bolsillo.

“Yo guardo mis ficheros en la Cloud”, “Toda nuestra infraestructura de servidores está en Internet”, “Esta aplicación funciona en la Red”, son expresiones cada vez más comunes. Así que, definitivamente hemos conseguido dotar a la expresión “estar en las nubes” (que viene a significar que no te estás enterando de nada) de otro significado totalmente distinto, la de la conexión ubicua y permanente, siendo precisamente esta nueva acepción “de lo más cool”.


Todos se empeñan en querer saber dónde estamos

Google, Twitter, Foursquare, Gowalla, Facebook … ha sido un año en el que todo el mundo parecía interesado en saber dónde nos encontrábamos físicamente, en eso que la industria ha llamado LBS (Location Based Services). Y no sólo esas empresas que hacían directamente de la moda del “check-in” una acción directo en el que voluntariamente aceptábamos desvelar nuestra ubicación a nuestro grafo social, es que la mayoría de aplicaciones que instalas en tu móvil te hace la fatídica pregunta de “Autorizas a esta App a que tenga acceso a tu posición”, cuando muchas veces es difícil saber para qué va a necesitar ese dato, p.ej. el juego de los marcianitos ¿para qué querrá saber dónde estoy?

Pero ya ni lo pensamos, en un par de clicks la tendremos instalada y como es lo que queremos en ese momento, ni nos paramos a reflexionar sobre el significado y repercusiones. Sin duda lo que ha ocurrido alrededor de este confuso concepto de “ubicación física en el mundo virtual” ha generado un torrente de ideas, nuevas propuestas y oportunidades que están ahí para que las usemos si nos apetece, pero siempre con responsabilidad y respeto a los demás.


El Community Manager quiere “estar en la conversación”

Las marcas y en general las empresas han descubierto que es mejor estar en “el juego” de la Red que ir luego apagando incendios. Así que ha sido el año en que definitivamente se está haciendo muy complicado mencionar una marca por Internet y que algún representante de la misma no lo esté monitorizando, y que dependiendo de su contenido incluso opte por ponerse en contacto contigo rápidamente, para preguntarte, interesarse, ofrecerte asesoramiento. Por supuesto, ese contacto será más rápido y con mayor interés cuanto más influencia tengas en el mundo virtual, un concepto altamente interesante que va camino de sustituir la forma de evaluar a las personas que en el capitalismo tenía como prototipo el “cuanto tienes, cuanto vales”. Tal vez vayamos camino de cambiarlo por “cuanta influencia tienes, cuanto me interesas”. Y eso sí, la fatídica frase siempre presente de “mantengamos la conversación”.

Ha sido una etapa de revolución en la que hemos empezado a aceptar como algo natural en nuestra interacción social en Internet que las empresas son un agente más con el que interactuar, e incluso al que darle los buenos días o que te desea un buen fin de semana.


Y otros sólo quieren vendernos con grandes descuentos


Sorpresa absoluta del año: el más que enorme crecimiento de un sector casi inexistente hace sólo un par de años, los cupones-descuentos. ¿Qué no los conoces? No me irás a decir que todavía no recibes en tu correo electrónico tres o cuatro cupones diarios (de esos que te permiten sólo durante 24h. que puedas adquirir algo que luego normalmente luego tienes unos meses para usar) y siempre con el atractivo de un gran descuento (entre el 50% y 70% es lo normal) y sirven lo mismo para ir a cenar, darte un masaje, un tratamiento de belleza o ir al cine. Este negocio está obteniendo crecimientos mensuales en ingresos tan grandes que han surgido docenas de compañías con propuestas muy similares, y sus números son tan prometedores que las mayores empresas de Internet pujan por adquirir a las que lideran el sector para no quedar fuera de un negocio que parece colosal, especialmente en tiempos de crisis, en el que parece que la sociedad se ha lanzado a la caza del chollos para calmar las ansias de consumo.

Puesto que es una actividad muy local, de momento requiere mucha fuerza comercial para llegar a acuerdos con los establecimientos y preparar las campañas, y sin ánimo de poner en duda los números que se están presentando, todavía hay muchas dudas sobre el margen que la actividad va a producir (altamente automatizable en las manos del establecimiento) y con un impacto en la percepción de valor de los productos/servicios ofrecidos, que pueden acostumbrar al usuario a sólo consumir si media un importante descuento.


Y próximamente ... las predicciones 2011. Si quieres ver las que me parecieron interesantes para este año y comprobar su pertinencia, puedes hacerlo aquí ¡¡no seas duro que nunca me saqué el carnet de gurú-visionario!! 

jueves, 2 de diciembre de 2010

¿Pero cuánto valen de verdad Twitter o Groupon?

El modelo de construcción de valor en las empresas de tecnología e Internet (también ocurre en otros sectores, pero no de forma tan extrema) suele consistir en la constitución de una start-up (pocos recursos y núcleo pequeño de personas, construcción de una beta funcional), varias rondas de financiación (en el que hay que ser imaginativos para convencer a los inversores de tu potencial, cuando seguramente no tengas ingresos o sean muy escasos), incluso usar ese dinero para adquirir otras empresas que necesitas para tener una propuesta más atractiva, e ir a una nueva ronda de inversión (con una nueva valoración mucho más elevada) y así hasta que te adquiera una gran-gran empresa (lo que realmente buscan los inversores que han ido capitalizando la empresa) y que ya se las tendrá que “apañar” para hacer rentable la operación, integrándola en sus procesos core o como nueva línea de actividad.

The Love of Money

Pues en ese ciclo vertiginoso se encuentran las dos empresas citadas y aunque no seremos capaces de contestar a la pregunta de cuál es su valor real, recordaremos la máxima del libre mercado: "valen lo que estén dispuesto a pagar por ellas".

Twitter podría valorarse en 4.000 millones de dólares (TechCrunch)
La empresa no parece que esté en venta, y sus responsables estarían buscando dinero mediante una nueva ronda de financiación. Las primeras especulaciones hablaban del interés de Digital Sky Technologies (DST, se trata de una empresa de inversión rusa que tiene como objetivo empresas de Internet, especialmente en redes sociales y pagos electrónicos) que podría haberla valorado en 3.000 millones de dólares (suele hacer inversiones de entre 10-100 millones de dólares). Pero parece que les ha salido un competidor mucho más ambicioso, Kleiner Perkins Caufield & Byers (KPCB ha estado en los inicios de Amazon, AOL, Compaq, Google, Sun, ...) y parece que estaría dispuesta a valorar la compañía de microblogging en 4.000 millones de dólares. Así que todo apunta a que serán los que consigan la nueva participación.


Groupon podría valorarse en 6.000 millones de dólares (WSJ, GurusBlog)
Parece que esta empresa, que por resumir su actividad diríamos que se trata de una web de cupones de descuento fundada en 2008 y que ya tiene presencia en 150 grandes ciudades de distintos países –en España adquirieron CityDeal-, podría estar en las miras de Google. El buscador parece interesado en seguir profundizando en el negocio más local, y su enorme caja le permite estar planteándose adquirir a este líder de este negocio (con inumerables clones) por la enorme cifra mencionada.
Sóla han pasado unos meses desde que en Abril, DST la valorara en 1.3 00 millones de dólares y aportaran (junto a otras empresas) unos 135 millones de dólares para que continuara con su crecimiento. Para que nos hagamos una idea, la empresa está facturando unos 600 millones dólares al año y aunque es difícil saber su rentabilidad (seguro que su actividad requiere de bastantes comerciales para cerrar los acuerdos con las empresas locales y crear las campañas) también está claro que en gran medida podría automatizarse y dejar en manos de las empresas anunciantes. Y eso, definitivamente, puede interesar mucho a Google.

Nota: Sólo Microsoft, Apple y Google disponen de 90.000 millones de dólares en efectivo, que pueden usar para adquirir nuevas compañías